domingo, 25 de noviembre de 2007

Iniciando en la aviacion ejecutiva

Definitivamente la volar en la sierra tiene sus ventajas.
Vuelas de lunes a sabado, desde el amanecer hasta media tarde, algunas veces cuando el trabajo se amontona, casi hasta el anochecer.


Sin embargo, sentia la necesidad de volar en un avion ejecutivo, asi que se presento la oportunidad y no lo pense mucho. A lo mejor la paga no era tan buena, pero ya no tenia que madrugar para volar, o al menos, no todos los dias.

De entrada, el beneficio mas grande que ofrecia el nuevo empleo, era volar un bimotor.
El Cessna 310R, nuevo, lo acababa de comprar una empresa en Zamora, Mich.

En la compra del avion, estaba incluido el entrenamiento del piloto, asi, que si bien habia tomado el curso de bimotores en la escuela, no habia tenido la oportunidad de volar uno como trabajo. Esta era el beneficio mas grande.
El entrenamiento me lo dieron en Wichita, Ks.
Me encanto el avion, es un avion rapido, del orden de los 180 nudos, motores Continental de 310 caballos de fuerza, turbocargados. Acomoda cinco pasajeros y el piloto. Con una autonomia de 5 horas de vuelo y algo asi como 900 millas nauticas de rango. Durante mas de dos años fue mi avion. El vuelo mas largo, fue Manzanillo a Cd. Juarez, algo asi como 750 millas nauticas. Este vuelo fue sin escalas.

Este avion me trae muchos recuerdos, buenos y malos, bueno no precisamente malos, fue un vuelo que me quedo grabado para el resto de mi vida. En este avion vole el cadaver de mi padre, que habia muerto en la cd. de Mexico, y lo lleve a Guadalajara para su sepelio. Se que mi padre estaba orgulloso de mi, pero nunca pense que esto un dia llegara a pasar. Solamente volo dos veces conmigo, y esta fue la segunda ocasion.

Un par de años despues, me invitaron a volar un Piper Azteca. Tambien es un gran avion, un poco mas amplio, practicamente las mismas condiciones,
un piloto, cinco pasajeros, pero un poco mas de rango. Este avion estaba practicamente nuevo, lo empece a volar cuando solamente tenia 200 horas. Parece que el dueño habia tenido malas experiencias con los pilotos anteriores, y, como era amigo del propietario de Cessna 310, me pidio al principio que volara con el mientras conseguia su propio piloto. Un buen dia, me pidio un vuelo a Los Angeles, Calif. Asi que volamos desde Zamora, Mich. a Hermosillo, Sonora, y de ahi a Calexico, para checar aduana y migracion. Despues de poner combustible continuamos a Los Angeles. Fue una muy bonita experiencia, ademas del vuelo, porque tuve la oportunidad de saludar familiares que viven en las cercanias de esta ciudad. A muchos de ellos, tenia un buen tiempo que no los veia.